Yo era una araña tejedora de historias desde niña... Nunca me planteé que ese experimento pudiera ser peligroso hasta que conocí el concepto de Tulpa... seres emanados de la imaginación que se vuelven reales... ¿se volvieron reales los míos? Quizá un poco... Por un momento sí... ¿Y ahora dónde se encuentran? Puede que en una nube esperando a que los escriba... A algunos ya los he escrito, a algunos los sigo soñando... pero creo que la tinta será la única manera de que se materialicen de manera inofensiva..
Porque cuando los pensaba me sentía posesa, posesa de mis propios hijos almáticos... Nadie me dijo que era un experimento peligroso... aunque ahora que recuerdo un maestro nos lo advirtió en una clase, cuando habló de que los musulmanes no hacían imágenes (de personas) porque "tendrían que alimentarlas con su propia sangre..".
En mi caso los imaginaba, los escribía y a veces también los dibujaba... Pero es que además tal vez no hubiera podido evitarlo aunque me lo hubieran dicho, porque nacieron solos... de forma natural. Los pensaba y ya, venían a mí... los soñaba.. otros nacían etéreamente en una fecha y con los astros se formaban... Ahora a hacerse responsable de ellos...

No hay comentarios:
Publicar un comentario