Cuando era chica, además de comparar el escribir con el hilar de una aguja (pensaba que las palabras pasaban por el ojal a otros mundos), acompañaban a las historias las melodías de un piano misterioso, cuyas teclas eran las mismas de una máquina de escribir o una computadora... También bailaba el lápiz en el papel, y sonaba al ritmo de un chiste, un cuento o una novela... Siempre quise saber cómo sonaba el Mundo Arucol, y en mis sueños lo escuchaba...
Numen Ecrit
miércoles, 12 de febrero de 2025
jueves, 4 de julio de 2024
TULPAS E IXIPTLAS...
En el mundo de la imaginación y también en el mundo de lo no visible hay ciertos conceptos interesantes, por ejemplo, el concepto tibetano de "Tulpa", que es una emanación mental que de alguna forma adquiere vida propia. Si es colectiva se hablaría de un egregor. /En contraparte, en mesoamérica tenemos los ixiptla como un recipiente físico que puede contener a una parte de una deidad, es por ello que a dicho recipiente sagrado en ocasiones se le "mataba" de manera ritual, para que no fuese profanado... (por ejemplo, cuando la Conquista). /Y otro concepto intermedio que une de cierta forma a estos dos dentro de la alquimia serían los homúnculos, también recipientes creados, pero que de alguna forma cobran vida... /Curioso este mundo de lo no visible, ¿no creen? Ya hablaremos de algunas implicaciones de cada uno... Más habría que tener cuidado con crear vida de forma mental.. En el mundo Musulmán se evita hacer imágenes ya sea de dioses o de humanos por ello, y en el Tíbet se supone que sólo sería éticamente permitido pensar un Tulpa si se tiene una mente muy pura y/o es posible controlarlo.
¿SERES DE PAPEL?
sábado, 13 de enero de 2024
Prisioneros al mando..
Llovía
en la Ciudad de México, mientras Miramón, cansado por la reciente derrota en
Calpulalpan, regresaba apenas al Palacio Nacional, donde decidió hacer frente
esa misma noche a un asunto que no podía eludir. Con el rostro un poco pálido
por los desvelos, pero con paso firme, caminó hacia la habitación donde se
encontraban los tres importantes prisioneros que aún tenía: don Santos
Degollado, Felipe Berriozábal y Benito Gómez Farías (hijo de Valentín Gómez Farías).
Ya no sabía cómo tratarlos, así que a pesar de tener las llaves, tocó la
puerta, y dijo:
—Señores,
despierten. Tengo algo que decirles.
Del
otro lado, aunque eran cerca de las once de la noche, los liberales aún no
dormían, ocupados tanto en lecturas como en algunas pláticas entre ellos,
acerca de la situación de la guerra. Al escuchar la voz de su adversario, no
obstante, se sorprendieron e incorporaron para recibirlo. Oyeron entonces girar
las llaves de la perilla y vieron entrar a Miramón, vestido con su uniforme militar.
-Buenas
noches, señores -les saludó con cortesía-. Tengo una noticia… muy mala para mí,
pero buena para ustedes: La guerra ha terminado… Sus amigos en Calpulalpan tuvieron
una buena estrategia… y a mí sólo me queda reconocer la derrota.
Los
tres lo miraron con sorpresa y curiosidad. No esperaban esa declaración tan
sincera y humilde de su enemigo.
-¿De
verdad?- se animó a preguntar Gómez Farías.
-De
verdad… tan cierto como que Dios existe… -respondió Miramón.
- ¿Qué
significa esto para nosotros? - preguntó Berriozábal, temiendo la posibilidad
de que hubiera represalias.
-
Significa que ya son libres. No son más mis prisioneros, sino mis huéspedes, al
menos hasta que lleguen los suyos...
- Le
agradezco su gesto de venir a comunicarnos personalmente esta noticia -contestó
Berriozábal.
- ¿Y
qué va a hacer ahora usted, general? -preguntó por su parte, Santos Degollado,
con cautela.
- Voy
a hacer lo que me corresponde como jefe de esta plaza -respondió Miramón
decidido- Entregarles el mando de la ciudad para que lo custodien hasta que
llegue su presidente Juárez...
Dicho
esto, ofreció un bastón de madera con adornos dorados a don Santos Degollado,
quien se quedó perplejo ante el gesto.
—¿A
mí? —preguntó con modestia—. ¿Por qué a mí?
—Porque
lo he pensado y usted es el más indicado para recibirlo… —dijo Miramón—. Ha
sido un adversario leal que ha defendido sus ideas con valor y con honradez…
¿Recuerda lo que me dijo una vez en la Estancia de las Vacas? Que quizá
perdiera la batalla, pero no la guerra. Pues mire… ahora es una realidad.
Santos
Degollado se sintió abrumado por el inesperado ofrecimiento. No sabía si
agradecer o rechazar el encargo. Temía que Juárez, con quien había tenido
serias diferencias hacía unos meses, se molestara por haber aceptado el bastón
de las manos de Miramón. Pero tampoco quería desairar el gesto de confianza y
reconocimiento del general derrotado…
—No sé
si deba aceptarlo… —dijo al fin con humildad—. Usted sabe que yo he tenido
diferencias con el presidente Juárez. Si yo aceptara ese bastón, se podría mal
interpretar mi actitud...
Miramón
negó con la cabeza.
—No
tenga miedo —recomendó—. Juárez comprenderá la situación y sabrá reconocer su
mérito.
-Gracias,
pero de verdad temo que se pueda pensar que aprovecho la ocasión para usurpar
una autoridad que no me corresponde. Lo siento.
Miramón
asintió comprendiendo la posición de Santos, y respetó su decisión.
-
Entonces, ¿a quién se lo doy? – preguntó, mirando hacia Benito Gómez Farías y
Felipe Berriozábal.
-Si el
general Degollado no lo quiere, yo lo acepto… -dijo Berriozábal-. Coincido en
que don Santos es la persona de más rango entre nosotros y él debería tenerlo…
pero también entiendo su situación con el presidente Juárez, y no tengo
inconveniente en asumir esta responsabilidad.
—Gracias,
general Berriozábal —le dijo Miramón extendiéndole el bastón—. Será usted el
encargado en mantener el orden y la paz de la Ciudad en estos momentos
difíciles.
Felipe
tomó el bastón con actitud ceremoniosa, colocándolo con cuidado sobre la mesa
donde estaba el candelabro que los alumbraba.
—¿Y usted?
¿Podemos ayudarle en algo? —ofreció Berriozábal de manera cortés, al ahora
enemigo vencido.
—La
verdad, sí… -contestó Miramón con franqueza-. Espero encontrar una salida
pacífica con el general González Ortega… Una tregua… para podernos retirar sin
represalias… pero si no es posible, no
puedo culparlos... Sé que estamos caminando sobre brasas…
-Haremos
lo posible… -contestó Berriozábal.
-Así
es -intervino Benito Gómez Farías.
—General
Miramón, es usted un hombre de honor y un soldado valiente —opinó Degollado -. Quiero
que sepa que a pesar de nuestras diferencias le tengo respeto y agradezco este
gesto que ha tenido con nosotros.
Miramón
le tocó levemente el hombro a Santos en señal de reconocimiento.
-Ustedes
han sido mis adversarios, pero siempre dignos adversarios, nunca cobardes. Ahora les recomiendo que duerman, mañana será
un día largo…
Miramón
se retiró llevándose una de las velas del candelabro (para sustituir el cabo de la suya) y dejándoles las demás.
-Descansen.
Los ex
prisioneros no sabían si festejar o llorar de alegría. ¡La guerra había
terminado! Pero aún faltaban varias cosas por hacer…
Santos
Degollado sacó su diario militar y escribió con letra firme:
"23-24
de diciembre de 1860. Hoy ha terminado la guerra civil que ha desangrado al
país por más de tres años. El general Miramón nos ha entregado el bastón de
mando y nos ha liberado. Esperamos la entrada de los nuestros y que se
restablezca el orden constitucional. Es un día histórico y glorioso para la
República. Que Dios bendiga a México."
lunes, 8 de enero de 2024
Apuestas en prisión..
*Un pequeño relato basado en un episodio que cuenta Concha
Lombardo en su diario, de cuando su esposo estaba preso en Querétaro con
Maximiliano y Mejía:
- Espero que traigas mucho dinero porque pienso ganar.
- ¿Para qué ocuparás el dinero estando encerrado? -le
preguntó ella, tratando de ocultar su angustia.
- Pues cómo que pa' qué, pa' comprarles cobijas a todos
estos desgraciados -dijo él, señalando con la cabeza a los guardias que los
vigilaban desde una esquina.
- ¿Cobijas? ¿Petates? ¿Para ellos? -se sorprendió Concha.
- Sí, mujer, para ellos. No ves que se mueren de frío y de
hambre. Son unos pobres diablos que no tienen la culpa de nada. Además, así les
ablandamos el corazón y quizá nos traten mejor.
Concha no pudo evitar sentir una mezcla de admiración y
compasión por su esposo, que aún en esas circunstancias mostraba su generosidad
y su sentido del humor. Miramón le guiñó un ojo y le dijo:
- Vamos, anímate. Juega con nosotros. Te voy a enseñar una
tirada de solitario que te va a servir mucho cuando estés sola.
- ¿Sola? ¿Qué quieres decir? -preguntó ella, sintiendo un
escalofrío.
- Nada, nada. Es sólo un juego. Pero te va a gustar. Mira,
se hace así...
miércoles, 3 de enero de 2024
Horóscopo Chino 2024
*Escúchalo en Youtube: Horóscopo Chino 2024 (youtube.com)
lunes, 1 de enero de 2024
Adiós 2023, Hola 2024..
Recuerdo que desde niña, cuando despedían al año viejo, me daba penita, siempre sentí compasión por él...
El sonido de las letras...
Cuando era chica, además de comparar el escribir con el hilar de una aguja (pensaba que las palabras pasaban por el ojal a otros mundos), ...
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En este pequeño relato, los generales Jesús González Ortega, Ignacio Zaragoza y Leandro Valle, planean las estrategias de ataque en la será...
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Miramón se sentía como un fantasma que vagaba por las afueras de Calpulalpan, sin rumbo ni destino. Había perdido la batalla, y con ella, la...
-
En el episodio anterior, el general Jesús González Ortega, comandante en jefe del ejército liberal, ordenó a sus subordinados Ignacio Zara...


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